
¿Qué me tiene entretenida en estos días?
Divagar entre lo que significa ser un perro más o un jefe; claro que este oficio de profesar o de ser profesor(a) se nos va el tiempo en puras críticas y descalificaciones.
La ventaja de ser perro:
te rascas tus propias pulgas y por Dios que son artas!! aunque a veces cuesta acabar con ellas y nos damos vueltas y nos restregamos en el suelo y no solucionamos los problemas, es decir, tienes la libertad de pillarte la cola tantas veces como te sea posible, pero aun así somos los únicos en esta selva llamada educación que hacemos y logramos algo (bueno o malo) para y con los alumnos. Muchos de los perros vulgares y atorrantes se desenvuelven solos. Lo malo de estos perros que no tienen método todo es instinto, todo por que sí.
Otros, los casi domésticos, esperan que les rasquen la güatita y su comida servida, descargando sus rabias cuando pueden en contra de sus amos, esos son los jefes, son las autoridades, son los apoderados, alguien es el que tendrá la culpa nunca ellos. Ese grupo poco logra por que piensan que alguien les debe decir que hacer "salte", "pille el palito", "hágase el muerto" esa es la orden más recurrente en todo caso "Hacerse el Muerto" "hacerse el huevón" "hacerse a un lado"...
Están por último los perritos que parecen de raza, que juran que tienen pedigri y por lo tanto nacieron para mandar y se gastan gran parte de sus días en mover la cola y aprender gracias con tal de ser reconocidos y tomados como ejemplo para así ser algún día JEFES de la manada.